Sep
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Siempre he odiado a todas las naciones, profesiones y comunidades, y todo mi amor va dirigido hacia las personas concretas. Por ejemplo, odio a la tribu de los abogados, pero amo a determinado abogado, a determinado juez, y lo mismo me sucede con los médicos (no hablaré de mi propio oficio), con los soldados, los ingleses, los escoceses, los franceses y los demás, pero sobre todo odio y detesto a ese animal llamado hombre, pero amo de corazón a John, a Peter, a Thomas. Este es el planteamiento con el que he gobernado mi vida durante muchos años.Jonathan Swift (1667 – 1745)